jue
20
ene
2011
Hoy trataremos un tema tan controvertido como habitual en restauración, y curiosamente aceptado por la mayoría del público, se trata del tema buey o vaca.
Pongo un ejemplo, y me gustaría que ustedes hagan un pequeño ejercicio y piensen en la situación. Llego a un restaurante y veo en la carta “chuletón de vaca” y debajo “chuletón de buey”, y ambos al mismo precio ¿Cuál elijo?, les garantizo que la mayoría nos decantamos por el buey, sin ser conocedores de que en la mayoría de los casos lo que nos comeremos es lo mismo, y entono el “mea culpa” de que muchas veces también he caído en este error, y publicitado en carta “buey” cuando realmente es vaca. Me explico:
Trascribo una noticia de la OCU de Enero de 2011, aunque este tema, en el ámbito hostelero es conocido hace años, cuando la carne de buey se puso “de moda”.
“Hoy en día, la carne de auténtico buey casi no existe debido a lo caro que resulta su producción y, luego, la maduración de su carne, que debe ser necesariamente más larga. Lo que se suele vender bajo el nombre comercial de “carne de buey” son piezas procedentes de vacas lecheras que se retiran de la producción de leche, se ceban durante unos meses para que se engrasen y después se sacrifican. Su carne es también de buena calidad, pero su precio es mucho más asequible. El único problema es que no se venden bajo la denominación correcta: debería poner carne de vaca y no de buey.”
Como profesional, puedo dar fe de que esto es prácticamente siempre cierto, e incluso a los profesionales nos intentan meter goles a diario con este tema, ya que ningún comercial te intenta vender “carne de vaca”, sino que te ofrecen “carne de buey”. Daremos unas pequeñas normas y trucos para que ustedes puedan distinguirlo y que no les den “gato por liebre”.
Que esta carne no sea tan apreciada como la de ternera es un error, ya que según la cocinemos, nos proporcionará un gran sabor con el que disfrutaremos plenamente. Simplemente, un filete de carne fresca, hecho a la plancha, es un espectáculo, en su sabor se encuentra la particularidad de esta carne y de esta manera es como mejor se saborea.
Como norma, se le llama buey al animal bovino castrado que tiene unos tres o cuatro años, o en el caso de ser hembra, cuando no ha sido fecundada, llamadas vacas machorras. Las diferencias entre estas dos carnes y la ternera que conocemos como lechal, es bastante y muy apreciable, ya que esta, es mucho más roja y no rosada, mas compacta, pastosa, además, según la pieza, presenta evidentes vetas de grasa entreverada, al estilo del jamón de bellota, lo que la hace tremendamente jugosa.
La carne de buey es muy rica en proteínas y nos aporta una gran cantidad de aminoácidos esenciales que son necesarios para nuestro organismo. También posee una gran cantidad de sales minerales como el potasio, el fósforo o el magnesio y es muy rica en vitamina B12.
Mención aparte merece el conocido como Buey de Kobe (que nunca es de Kobe ya que no está permitida su exportación fuera de Japón) sino bueyes de raza Wangyu criados en otros países con un procedimiento similar, (aunque desarrollaremos esto en otra ocasión). Esta carne, no baja casi nunca de los 200 €/kg, y a mi me han llegado a ofrecer supuesto Kobe hasta a 80 €/kg, por lo que, como pueden ver, el pillaje está en todas partes.
Otra diferencia notable con la carne de ternera, es que esta carne necesita una maduración, ya que es incomible en fresco. La maduración consiste en, una vez despiezado el animal, orearla en cámaras con temperatura y humedad muy controlada para que no haya proliferación de bacterias, durante un tiempo estimado, que puede depender, por ejemplo para un lomo, entre 3 y 5 semanas.
Esta maduración se lleva a cabo con toda la grasa de encima de la pieza, que evitará que la carne se deteriore. Transcurrido un tiempo prudencial, la grasa presenta un aspecto seco y a veces hasta desagradable a la vista, pero se retira, y debajo nos descubre un enorme tesoro culinario, en su plenitud, una carne ya madurada, tierna y llena de colágeno.
La maduración, es un proceso clave en la carne de ternera y de buey ya que permite transformar los músculos del animal en carne apta para el consumo, eliminando la rigidez y contracción de los mismos.
Partiendo de que, evidentemente consumimos más vaca que buey, también debemos hacer distinciones en su origen, ya que esto ha dado lugar a auténticos pillajes, por ejemplo, una vaca criada en Alemania, se transporta a España, se tiene aquí el tiempo necesario que estipula sanidad, se sacrifica y se vende como ternera de Galicia, (que no Ternera Gallega, ojo!), labor que ayuda a desprestigiar nuestra ternera, pues estos son animales muy inferiores en calidad y a precios mucho más bajos.
La carne de vaca o buey español más típica, es una carne con unas características únicas, con mucha grasa entreverada, menos retención de agua en músculo y por tanto una carne muy compacta y de gran rendimiento, ya que no suelta agua al cocinarla.
Otra carne de origen irlandés, holandés o alemán, presentan características muy distintas: menos grasa entreverada, mucha retención de agua, menos profundidad de sabor, por tanto, menor rendimiento y menor sabor, aunque a precios muy competitivos. El auténtico buey español duplica el precio e incluso más (no suele estar por debajo de los 50€/kg), el precio de la carne de vaca nacional o de importación vendida por buey, que se puede comprar de una calidad muy decente por menos de 20€/kg.
Una característica que pueden observar como consumidores, y es muy evidente, es fijarse en la grasa exterior, la de auténtico buey nacional es casi siempre blanca nacarada, la de vaca, siempre amarillenta e incluso muy amarilla, si no es así, empecemos a desconfiar, aunque no es definitivo, ya que influye mucho la alimentación del animal, si ha sido totalmente natural (pasto y cereal), como el caso del buey, o si ha habido alimentación y cebado con pienso tratado, vacas de leche “tuneadas” como buey.
En conclusión, y bajo mi criterio, el punto débil es la información que se le da al consumidor. En opinión de la OCU, los carniceros deben llamar a las cosas por su nombre: la carne de vaca tiene unas características y un precio y la de buey tiene otras y, claro está, otro precio. El buey es una carne de una producción muy costosa, y que evidentemente se refleja en su precio final.
Para ir terminando haremos una pequeña clasificación de vacuno para su información detallada.
Ternera lechal: alimentado exclusivamente de leche de la madre, no artificial o maternizada. Permanece hasta su sacrificio con la madre, presenta una carne rosada, muy suave, de fácil digestión y con un contenido graso muy bajo. El peso de un canal no suele superar los 170kg, ya que se trata de animales muy jóvenes que suelen sacrificarse en torno a los 8-10 meses.
El añojo (ternera o vacuno joven) tiene entre 10 y 18 meses de edad y proporciona una carne más desarrollada y sabrosa que la de la ternera lechal. Es la carne de mayor consumo, ya que presenta más rendimiento en producción y más aceptación en el consumidor. Es una carne rojiza, muy tierna y con sabor característico. Se trata de animales destetados a los 7-8 meses y alimentados con pasto hasta su sacrificio, con lo que su carne se muestra más desarrollada, fibrosa y firme, y necesita una maduración breve, (una semana suele ser suficiente).
El novillo o la novilla es el animal con edad entre los 14-18 meses y los 3 años, e incluso hasta 5 años. Proporciona una carne más roja y con más sabor, aunque menos tierna que el añojo y la ternera lechal. Es de un consumo mucho menor, aunque aquí entraría la categoría que generalmente se vende por buey, y no lo es.
El vacuno mayor (buey, vaca y toro), es el macho o la hembra mayor de 4-5 años. Su carne es muy roja y dura dentro de su especie, aunque posee un sabor y un valor nutritivo superior. El color varía con la edad y el sexo del animal y puede ser desde rojo ladrillo hasta rojo oscuro, en el caso del toro. Es una carne más saciante que la ternera o el añojo, con lo que el peso de la ración también suele ser menor, al ser más pesada.
La carne de buey es un producto de auténtico lujo, muy escaso y en claro peligro de extinción por su enorme costo de producción, un animal necesita 4-5 años con una alimentación totalmente natural, con la extensión de terreno que eso conlleva, y con una clara merma en el canal, pues del buey auténtico, además del solomillo y chuletero, el resto de piezas no tienen gran aceptación gastronómica. Debemos conocer esto cuando vemos carne de buey auténtico en un restaurante, apreciarlo y conocer que detrás de esta carne, hay un enorme sacrificio por parte de los productores para proporcionarnos este manjar. Les diré que un lomo de buey bien limpio, nos presenta una merma de un 30-35%, con lo que un lomo de 5kg a 50€ (son 250+30%=325), en raciones de 200gr, nos quedan 3´5kg en limpio, nos da 17 raciones si afinamos con el cuchillo, nos sale un coste por ración de unos 19€, desconfíen cuando vean en una carta buey a menos de 35€/kg. Respetemos a nuestra vaca poniéndole el nombre en nuestras cartas, y comámosla con el respeto que merece, al fin y al cabo, es lo que llevamos haciendo años aunque llamándola buey.
Siempre defiendo la información como mejor arma, y en este caso me parece fundamental para que el trato cliente-restaurante sea satisfactorio y honesto.
Mención aparte merece nuestra querida Ternera Gallega I.G.P, la cual para mi es la vedette de las carnes, y tan maltratada por desalmados que venden otros productos por ternera I.G.P.
Ternera Gallega:
La carne amparada por la Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.) Ternera Gallega presenta unas características sensoriales específicas y excepcionales, como consecuencia de su procedencia de animales muy jóvenes (se sacrifican con menos de diez meses de vida). Principalmente es de la raza Rubia Gallega y sus cruces (excelente por su aptitud cárnica), con una alimentación tradicional de máxima calidad (leche materna, forrajes, concentrados de origen exclusivamente vegetal), y por el peculiar manejo y sistema de producción de los ganaderos gallegos (explotaciones familiares con mano de obra propia).
La carne de Ternera Gallega varía de un color rosa claro, en el caso de ternera, hasta un rojo suave, en el caso del añojo. Al corte presenta un aspecto magro, de consistencia firme, ligeramente húmedo y brillante, con grasa de color blanco nacarado y suaves irisaciones amarillentas, distribuida homogéneamente. Su textura es suave y con músculo de grano fino.
Es una carne que destaca por su intenso y agradable sabor, con una extraordinaria terneza, jugosidad y suculencia.
Buey
Lomo de buey
Es la carne que màs me gusta, su sabor si la pruebas es inconfundible, pero si que es cierto que en muchas carnicerias te venden "buey" cuando en realidad es vaca. Yo últimamente la compro en supermercados Corte Ingles y es bastante buena, es buey de Irlanda me dicen, a un precio de 23 E/kilo
Interesantísimo artículo! Está muy bien explicado y da mucha información que siempre he querido saber y nunca he sabido muy bien como averiguarla. Una suerte haber topado con esta página. Saludos!
Muchas gracias a Maica y Mine por vuestros comentarios! Seguiremos dándoos más claves sobre el tema! Saludos!
Un gran articulo. Gracias por tu honestidad. Soy carnicera gallega que ahora trabajo como carnicera en Navarra, casi a diario aclaro a los clientes que los chuletones que vendemos son de vaca y que no debemos igualar la palabra vaca con la palabra viejo. Casi a diario aclaro a mas de uno que es el supuesto chuleton de buey de muchos restaurantes. Me ha gustado mucho el articulo y te agradeceria tuvieses un momento ara aclararme lo de la carne de kobe (desconozco el tema ) y supuestamente vendemos esta carne bajo pedido previo. Un saludo y gracias.
por favor visiten un dia el riscal en carbonero el mayor segovia.
encontraran la carne CABU unica en el mundo de
buye autentico de trabajo español
preguntes por jesus o javier
y veran mas de 160 bueyes con mas de 10 años increible pero cierto
saludos.
Marisol, perdona por la tardanza en contestar, pero he tenido desatendido el blog ultimamente por motivos laborales.
Para la explicación de la carne de Kobe, te remito a wikipedia, allí está perfectamente explicada la historia y demás características de esta raza.
Personalmente te diré, que las diferentes veces que he probado carne Wagyu de diferentes orígenes, eran sensiblemente diferentes entre sí, y por lo que me han explicado, no se ha conseguido reflejar
exactamente la carne "original", algo lógico si tenemos en cuenta que el clima, pastos, agua etc. de la zona originaria de Japón, no tiene nada que ver con el clima, pastos, agua, cambios de
temperatura, costes de producción, etc. de Nueva Zelanda, Europa o Estados Unidos, con lo que, aún consiguiendo una carne de gran calidad, no deberían venderlo como Kobe, sino como Wagyu, que es el
nombre de la raza. Para entendernos, es como si yo crío salmón en Pontevedra, y lo vendo como Salmón noruego porque la raza es la misma o las crías las he traído de Noruega, que sea legal hacerlo, no
lo convierte en ético o moral. El Wagyu que puedes encontrar en España es de diferentes procedencias. Personalmente, la que mas me ha gustado por sus características, marmolado de la carne, sabor y
textura, es la que se importa de Nueva Zelanda, que al parecer es el que mas se parece al original, su precio depende de la infiltración de grasa, va del 1 al 12, el 12 al parecer es solo para Japón
(en torno a 1000€kg, está bien escrito, mil euros kilo), si encuentras del 7 al 10 (es muy díficil conseguir el 10), se trata de una carne de excelente calidad,a unos 200€kg, pero puedes conseguir
wagyu menos entreverado hasta a 80€kg, eso sí, el parecido con el original no será ni cercano, con lo cual puede llegar a desilusionar si no te explican bien esto, que hay muchas calidades dentro del
mismo artículo. Yo he probado Wagyu con infiltración 2 y 3, y la verdad, prefiero una buena carne de vaca bien oreada y a precio mucho mas asequible.
En este foro explican muy bien de que va el tema. Un saludo.http://www.verema.com/foros/restaurantes/temas/513365-buey-kobe
